Un acto terrible como abrir el cuerpo humano y manipular sus órganos puede transformarse en arte. Colocar los hilos perfectamente, conseguir que el enfermo no sangre durante la intervención, planificar hasta el mínimo detalle es también una ejecución artística, tal y como lo considera el propio doctor Moreno, quien a diario realiza el triple salto mortal en el quirófano.
Las manos del último premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica logran que unas expectativas vitales inferiores a un mes de vida se estiren durante años.
Como jefe del Servicio de Cirugía General y Trasplantes del Hospital Doce de Octubre, la muerte ronda a su alrededor pero la generosidad y la esperanza de quienes sufren supera con creces el dolor.
Este hombre alto, que acaba de soplar las sesenta velas, no llega nunca a casa antes de las 12 de la noche. Allí le espera la cena y la compañía de su mujer, responsable directa de inculcar la vocación paterna en sus cuatro hijas. Con la ética en la mano, sueña con tiempo para el romanticismo, para esquiar y para disfrutar de los suyos. Mientras tanto, continúa luchando por la sanidad pública, la universidad y el respeto de los médicos por sus pacientes.
articulo: PILAR PORTERO
La definicion del articulo es perfecta, aunque ahora el tiene 69 años, pero he podido comprobar como salía del hospital a las 12 de la noche e incluso más tarde con una sonrisa en la cara y a un paso ligero como si no llevase más de 12 horas operando. Y tratar a los pacientes con un cariño inmenso, no solo salva vidas sino que las cuida.
El otro día me cai en las escaleras del metro cuando subía a toda prisa porque no llegaba al trabajo, la verdad es que si hubiese conseguido seguir a ese ritmo hubiese llegado, pero como luego solo podía cojear tras mi fatal trastazo llegue 10 min tarde, lo cual me lleva a la conclusion de que sin cojear y sin correr tanto no iba tan mal de tiempo y mi caida podría haber sido evitada si no hubiese subido las escaleras creyendome un gamo...
Pero esto no fue lo peor, lo peor fue que cuando mi cuerpo perdió su equilibrio y gracia natural y dio fatalmente contra el frio metal de la escalera la masa de gente que me seguía acelerada solo deseaba apartarme de su camino porque les estorbaba, solo una chica giró un poco el cuello y cuando vio que yo volvía a incorporarme volvio a girarlo y siguio su camino.
Después de tales circunstancias en vez de sentirme ridicula, que hubiese sido lo normal en mi y cualquier ser humano que se desploma ridiculamente ante otras personas, me sentía totalmente indignada y cabreada y solo pensaba... mañana me vendré antes y les esperaré aqui a esta misma hora y desde lo alto de la escalera les arrojaré un marmita de aceite hirviendo y si no es suficiente les lanzaré troncos rodantes, aqui no va a pasar ni dios... y si llegais tarde al trabajo que os hagan un justificante en el metro especificando el motivo.
Una cosa positiva de mi caida es que he podido comprobar que mis medias negras son la hostia de buenas, porque yo me hice varias heridas en la rodilla pero la media no sufrió ningún tipo de desperfecto, ahora sé que si algún día me voy a bucear con tiburones o tengo que salvar a alguien en un incendio puedo pedirle al hombrecillo de la tienda de lencería del mercado de en frente de mi casa que me fabrique un traje del mismo material y seré indestructible...
obviamente eso que parece una tripita es un efecto visual y nada más (una deformacion de la luz), los rayos laseres tienen este tipo de efectos visuales tan desagradables, algún día os lo explicaré con mayor detenimiento...
Y todo puede ser tan aburrido durante 6 horas y media al día...
... menos mal que ahora tengo mis superpoderes visuales y puedo concentrarme en la punta de un boli sin ningún esfuerzo y desenfocar el fondo gracias a mi astigmatismo miopico